Ermita de Nuestra Señora de Los Ángeles

Entre el siglo XV y XVI, una vez conquistada la Isla de Tenerife, el Adelantado Alfonso Fernández de Lugo, establece en El Sauzal el lugar de residencia de su familia, tras efectuar el consecuente reparto de tierras entre sus capitanes. Las características climáticas y la abundancia de manantiales en la zona fueron los principales condicionantes para dicha elección, y para, a su vez, erigir a El Sauzal como de los núcleos urbanos más antiguos de la Isla.

De la mano de este Adelantado, se fundó, en 1505, la ermita de Nuestra Señora de Los Ángeles, en el área de mayor asentamiento poblacional de aquel momento. Esta circunstancia, unida a las ventajosas condiciones ambientales del lugar, propició un proceso de expansión de la agricultura, sobre todo de los cereales.

Párrafo extraído del libro “El Sauzal”, de Luis Ortega Abraham:
“Después de la Conquista de Tenerife, el Adelantado Alonso Fernández de Lugo hace el reparto de tierras y aguas entre sus capitanes. La existencia de manantiales determinará el asentamiento de esta familia en El Sauzal y a ellos se debe la fundación en 1505 de la ermita bajo la advocación de Los Ángeles.”

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“En Los Ángeles, una alegoría en semidestruida arpillera, muestra un curioso cuadro santo: San Amaro (o San Borondón, que tanto monta); San Francisco de Paula, el calabrés fundador de los Mínimos y San Blas, abogado de los males de la garganta. La traducción de esta triple presencia podría estar en la vocación de la aventura – San Amaro-, la trascendencia mística de la misma – San Francisco de Paula- y en la voz para cantar e éxito de la hazaña y la gloria de Dios, San Blas.”.

La ermita de Los Ángeles, atendiendo a su fecha de construcción, es el tercer edificio eclesiástico más antiguo de la isla de Tenerife.