Patrimonio Cultural

TRADICIONES

Como el más agradecido pueblo, arraigado a sus profundos orígenes, El Sauzal ha logrado conservar a lo largo de los años muchas de sus ancestrales tradiciones, que hoy en día conforman su rico patrimonio cultural. Estas tradiciones, marcadas con fuertes connotaciones religiosas de anteriores épocas, cobran desde siempre una importancia vital en la historia y la vida social del municipio. Citaremos las más importantes:

Tradiciones Navideñas

imagenes_Representacion_del_Auto_de_los_Reyes_57fffb33

AUTO DE REYES: Tiene sus orígenes en la celebración del Auto Sacramental en torno a 1934, dentro de la Iglesia de San Pedro Apóstol, gracias a la labor desinteresada de varias generaciones de sauzaleros que la mantuvieron vida hasta 1993. Fue evolucionando con los años, hasta que en 1994, el director artístico Sergio García, lleva a cabo una adaptación del libreto original, para hacerlo más cercano y comprensible para el espectador. Su época de esplendor abarca la década del 1996 hasta el 2006, contando con un aforo que desborda todas las previsiones en un escenario inmenso en la Plaza del Príncipe. Hoy en día, ha dejado de escenificarse.

 

imagenes_LO_DIVINO_AHORA_5dc57c57

AGRUPACIONES “LO DIVINO”: Estas agrupaciones aparecen en el siglo XVIII, anunciando desde el mes de noviembre la llegada navidad por los hogares del Municipio. Están compuestas por varios instrumentos de cuerda y voces que interpretan los tradicionales villancicos propios de las fechas. En la formación actual, desde hace más de 20 años, Carmelo Pérez Martín dirige esta agrupación, con un gran calado cultural en nuestra Villa.

 

 

imagenes_Baile_del_nino_1a43fec5

MISA DEL GALLO Y EL BAILE DEL NIÑO: En El Sauzal, como en casi todos los pueblos de España, se celebra la Misa del Gallo desde tiempos inmemoriales la noche del 24 de diciembre. Una peculiaridad de estas misas en nuestro municipio lo constituye la danza conocida como Baile del niño, este baile lo ejecutan un grupo de bailadores y tocadores (todos hombres o niños varones hasta hace pocos años). Bailan el tajaraste al compás de diversos instrumentos siendo característico, el acordeón. Se trata de una danza no cantada realizada entre 8 y 12 parejas de bailadores ataviados con pantalón negro o azul, camisa blanca y fajín negro, si bien a comienzo del XX se incorpora una banda de color azul cruzada en el pecho.

Tradiciones en torno a las Fiestas

imagenes_Bajada_de_la_Virgen_con_antorchas_3e0e7c62

BAJADA DE LA VIRGEN DE LOS ÁNGELES: La Virgen de los Ángeles fue nombrada en 1955 Alcaldesa Honoraria del Municipio. Cada año, el uno de mayo sale de su ermita y permanece en la Iglesia Matriz hasta la noche de la bajada que tiene lugar durante las fiestas patronales en honor al Santo Patrón de la Villa, San Pedro Apóstol. Desde hace décadas la bajada de la Virgen a su ermita, ilumina con cientos de antorchas una noche que se torna especialmente relevante en el calendario de los sauzaleros.

 

imagenes_Bajada_del_arco_9c5e93a6 imagenes_Cucana_2_cfa1afc7

 

BAJADA DEL ARCO Y LA CUCAÑA: Hace referencia a una de las costumbres peculiares que se remonta a los principios del siglo XIX en esta Villa Histórica de El Sauzal.

  • La Bajada del Arco es una de las tradiciones con mayor carga lúdica y de participación vecinal. Se desarrolla durante uno de los días grandes de las Fiestas Patronales de San Pedro Apóstol y en esta celebración, los mozos compiten por hacerse con las mejores frutas, hortalizas y panes que adornan el Arco de madera, sujeto en el aire por una especie de vara. Cierto es que el material adecuado y propio del Arco hace referencia a ocho elementos reales: Cinco palos de aceviño de unos cinco centímetros de diámetro, dos contundentes varas más pequeñas de afollado y gran cantidad de pequeñas varas de caña, que luego se unen junto a los palos, con el hilo de la planta previniente de la anea. Con estas unidades, el último artesano arraigado a la tradición, don Nicolás Canino, en el taller de su casa, ha construido y equilibrado la estructura de este Arco, que adquiere una definida forma triangular de casi dos metros de altura, con un acabado redondeado en sus bordes y apariencia de corazón. A su vez, las tres terminaciones de la parte superior quedan adecuadas para colocar las banderas correspondientes de Tenerife, Canarias y España. Si bien abogan los expertos del lugar, en la conveniencia de cortar el tronco de aceviño, como mínimo, seis meses antes y en luna menguante, que correspondería a los meses de noviembre y diciembre anteriores a la celebración de las fiestas principales de la localidad, para que la madera se seque adecuadamente y la estructura consiga fortaleza y seguridad para la que es menester. Una estructura convertida en Arco Tradicional a la que se le advierte una duración entre siete y ocho años. El Arco, como se puede apreciar, tiene una forma triangular conformada por una estructura de aceviño, arropada por una densa cortina de cañizo apropiado y cortado por los artesanos del lugar para este fin. El día anterior a su exposición en la plaza de San Pedro, en la base de la torre de piedra del distinguido templo, los vecinos decoran el Arco con los mejores frutos, hortalizas y panes. En este acontecimiento, particular, propio y único del municipio de El Sauzal, los jóvenes intentan alcanzar los manjares del Arco, mientras un grupo de vecinos, tiran de una soga que soporta y balancea la estructura del Arco, procurando que los mozos participantes no alcancen los víveres exhibidos. El momento álgido del juego acontece cuando estos, con enérgicos brincos, logran colgarse del Arco, no exento de riesgo, arrebatando los manjares y tirándolos desde cuatro o cinco metros de altura, a los vecinos presentes. La conclusión del acontecimiento supone la avalancha de todos los jóvenes sobre el Arco, logrando vencer a los vecinos contrincantes y repartiendo los frutos y panes entre el fervor del numeroso público presente (familiares, amigos y vecinos). En versión de nuestros antepasados, dicha costumbre se remonta a siglos anteriores y proviene de una situación social jerárquica, donde los terratenientes depositaban los víveres en el Arco para divertirse en época de fiestas, contemplando a los más necesitados del lugar en su pugna por alcanzar los atractivos alimentos.

 

  • Por otro lado, la Cucaña se realiza el mismo día del Arco y constituía uno de los juegos más divertidos de las fiestas. Se plantea con un poste cilíndrico de unos ocho metros de altura, justamente en la plaza donde es embadurnado completamente con grasa y en la base superior se coloca un premio, que suele ser un gallo. La persona que llega arriba, principalmente muchachos, se queda con el obsequio. Como es fácil suponer, el lugar donde se desarrollaban todos estos actos era la Plaza de la Iglesia. Si es cierto, que el Arco se llegó a extender a otros barrios del municipio como San Nicolás, Los Ángeles o El Calvario.

 

imagenes_Tradicion_de_los_panes_en_San_Nicolas_2_d2ddc614

BENDICIÓN DE LOS PANES DE SAN NICOLÁS: Se celebra cada 10 de septiembre en la Plaza del barrio de San Nicolás, en el día de la festividad del santo, antiguamente se realizaba con carácter puramente religioso con la idea de garantizar el buen tiempo y la prosperidad de las tierras y el ganado, hoy en día se conserva con una carga estrictamente festiva. Además desde hace unos años se ha enriquecido esta celebración la Muestra de panes del municipio.

 

imagenes_Carros_engalanados_de_Ravelo_2_0981b8f1

CARROS ENGALANADOS DE RAVELO: Es una de las tradiciones alejadas del sentido religioso. Las carretas de madera usadas antiguamente por los lugareños como medio para buscar leña, agua o transportar la ropa hasta los lavaderos, comienzan a utilizarse a partir de los años 70 como vehículo de competición en carreras de carros. Estos carros de madera, de unos dos metros de largo por uno de ancho y provistos de dirección y frenos, cubrían, con sus dos ocupantes la ruta desde la calle Cancelillas hasta Real Orotava, terminando en la Cuesta de los Avales. Con una participación de hasta cincuenta carros, la tradición se aparca y se retoma en varias ocasiones. En los últimos años se ha retomado dentro de las fiestas de la Santa Cruz de Ravelo, engalanando pequeños tracto-carros agrícolas con hojas de palmeras y motivos canarios.

Contenidos relacionados